Introducción.
El objetivo de este trabajo, no es sólo dar a conocer algunos aspectos importantes sobre los Olmecas, sino también dar a conocer, el por que son llamados la cultura “madre” de México y por que se dice que fue la civilización que dio inicio a esta sucesión de culturas que vendría en mesoamérica.
Los Olmecas, ocuparon un territorio de unos 18.000 Km y abarca desde las montañas de los Tuxtlas, por el occidente, hasta la depresión de la Chontalpa, al oriente y es una región de notables depresiones geológicas y ecológicas.
Este sector es una región muy húmeda y llena de pantanos y era muy favorable para la agricultura, ya que las lluvias abundantes permitían la crecida de los ríos, los cuales fertilizaban las tierras, esto permitía a su vez que se pudiera cultivar el maíz, el frijol y la calabaza, principal sustento de los grupos mesoamericanos.
Por lo tanto podemos deducir que los Olmecas fueron una civilización que sobrevivía gracias a la agricultura, aunque hoy también se sabe que fueron cazadores y que se dedicaban a la pesca como también a la captura de mariscos.
Aunque los primeros elementos de inicio cultural fue hacia el 2300 a.C. Iniciándose con la introducción de la cerámica en mesoamérica, se sabe que el inicio de la cultura fue cerca del 1500 a.C. siendo separado en tres etapas, el imperio Olmeca I (1500-1200a.C) que fue cuando se iniciaron su andadura. Con pequeñas aldeas costeras que practicaban una agricultura incipiente y mantenían el importante aporte de la caza y recolección.
El periodo Olmeca II(1200-400a.C), que comprende a San Lorenzo como su centro más antiguo, la que fue destruida en torno al año 900a.C y sustituida por la Venta. Esta fue una ciudad muy importante. Ya que influyó en el desarrollo urbanístico de América central durante siglos.
El periodo Olmeca III (400-100a.C) se caracteriza por su marcada decadencia, ubicado en los centros de tres zapotes y cerro de las mesas y que reflejan ya las influencias de otras dos culturas: la Teotihuacan y Maya, los que comenzaron su expansión en la era Cristiana.
Con todo esto podemos decir que los Olmecas fueron una preparación para las posteriores culturas precolombinas. Que aún no se desarrollan como los Mayas.
La figura principal de su religión era el jaguar. Lo veneraban por que para ellos representaba los misterios de la selva y la fuerza para sobrevivir en ella. Para alabar a estos se construían centros ceremoniales que aún hoy se encuentran.
Su organización social, fue a modo de tribu y no nació, aunque en la genealogía convencional se les ponga bajo el mando de un solo jefe llamado chichimecatl. Gobierno de transición o formativo de los gobiernos teocráticos.
La sociedad de los Olmecas, es una sociedad patriarcal, es decir, el hombre es quien se preocupa de todos los problemas que pudieran estar afectando a la civilización, y el hombre es quien controla y maneja a la familia.
Su organización política era teocrática, es decir todo giraba en torno a algún dios.
La vestimenta habitual de un Olmeca, era usar un taparrabos y capas, colares de cuenca de barro, conchas y piedra verde, orejeras, ajorcas, y brazaletes. Portaban una especie de casco, turbante, tocados complicados y máscaras.
El comercio se basó en lugares apartados como guerrero, el valle de México, Oaxaca y la zona Maya. Los Olmecas llevaban y traían diferentes mercancías para intercambiar con los demás grupos mesoamericanos, entre ellos el hule de Tabasco y Veracruz.
Los Olmecas se caracterizaron por ser magníficos escultores, trabajaban el barro y la piedra, tallaban desde pequeñas figuras de jade hasta enormes cabezas de piedra. Estas cabezas masculinas eran hechas en basalto y medían de 2.7 Metros de altura y 25 toneladas de peso.
Otras obras arquitectónicas por las que se caracterizaron los Olmecas, fueron por sus chozas de planta rectangular en adobe, pero el resto de las construcciones debe haber tenido muros de madera cubiertos de barro, en algunos casos y techos de palma y otro material parecido, iguales alas que se construyen en la actualidad.
Otro aspecto que llama la atención de esta civilización. Es su sistema de escritura que fue sirvió de influencia para los Mayas y también es probable que el famoso calendario Maya, también se haya inspirado en el calendario Olmeca.
En conclusión los Olmecas dejaron patrones de cultura, que influyeron en sus sucesores, por esto es llamada la cultura “madre” más importante de México.
La cultura Olmeca fue en un decaimiento influenciado por los nuevos grupos que llegaron a la región. Por lo que emigraron a Chiapas, Guatemala y el Salvador; otros al área Maya y otros a lo que actualmente hoy son los estados de Guerrero y Morelo y la cuenca de México.
Colegio San Ignacio
Concepción
martes, 4 de diciembre de 2007
Los Olmecas
Aún en nuestros días se discuten los orígenes de la cultura Olmeca. Sin embargo, se conocen algunos antecedentes de su remoto pasado. En realidad, el término olmeca tan sólo sirve para designar un grupo portador de un particular estilo artístico, pero no una identidad etnolingüística; aunque sus descendientes modernos se encuentran entre los pueblos Mixe-Zoque-Popoluca del sur de México.
El nombre olmeca deriva de las palabras náhuatl olli, goma, y mecatl, estirpe. Indudablemente, los olmecas no se llamaban a sí mismos "el pueblo de la goma", pero el nombre sirve para designar el área metropolitana olmeca: Tabasco septentrional y Veracruz meridional, región mexicana de la goma.
Los ancestros de quienes iban a conformar la cultura olmeca procedían del norte de Suramérica, acaso de Colombia y Ecuador. Aquello primeros grupos pudieron haber penetrado hacia el territorio que ahora se denomina Mesoamérica(1), vía la costa del Pacífico de Guatemala y Chiapas. las ocupaciones indican que fue allá en donde se gestaron algunas características que han hecho posible identificar sus antecedentes. Tales grupos, proto-olmecas, dejaron sus huellas en cerámicas fechadas alrededor de los años 1500 a 1400 a.C.
La influencia olmeca se extendió de forma considerable, su presencia llegaría tan lejos como Centroamérica, Chiapas, Oaxaca, Puebla, Morelos, Guerrero y la Cuenca de México, llegando hasta Costa Rica y Panamá en el extremo sur, y lugares como Teotihuacán, Valle de Bravo y Jalisco en el extremo norte.
La civilización olmeca inició su evolución alrededor del año 1200 a.C., y se establece, a partir de estas fechas y hasta 900 a.C., un patrón cultural mesoamericano. Para el año 400 a.C., la cultura olmeca ya decaía como unidad rectora del área cultural de Mesoamérica. Los logros de esta extraordinaria cultura se conservaron por muchos siglos, algunos de los cuales subsistieron hasta la conquista española que truncó el desarrollo autóctono mesoamericano.
La cultura olmeca hablaba una lengua de la protofamilia zoque-mixe. Además, hubo prestamos lingüísticos a otros idiomas que viven alrededor de esta familia que no sólo son básicos en la cultura mesoamericana, sino que no tienen precedentes afuera del área olmeca. Por ejemplo, del protozoque-mixe recibieron sus vecinos mayenses y nahuas los nombres de varios cultígenos importantes como cacao, frijol y calabaza. Términos rituales y calendáricos también fueron prestados, como incienso, contar o adivinar, nombre de perro como día calendárico, hacha para sacrificio, viejo o brujo, petate símbolo de autoridad, papel, abeja, sandalia y pulque; en fin, más de cincuenta diferentes palabras. Además, el inventario cultural protozoque-mixe es muy parecido a lo que fue el inventario cultural de los olmecas como pueblo sedentario agrícola y alfarero.
Entre las mayores contribuciones de los olmecas están el calendario, el sistema de numeración, la escritura jeroglífica y las observaciones astronómicas. El sistema numérico de puntos y rayas, posteriormente desarrollado por los mayas, se halla en la estela C procedente de Tres Zapotes, Veracruz, datada en 291 a.C.
En el período Preclásico Medio, aparecen los primeros centros ceremoniales olmecas. Situados generalmente en islas o en elevaciones de terreno que se transforman en islas durante la temporada de lluvia.
Símbolos Olmecas
La cultura olmeca se caracterizó desde muy temprano por una fuerte obsesión felina, conectada al parecer con un culto al agua o la lluvia. El jaguar (abundante entonces en la región y peligro constante para sus habitantes): pudo haber sido considerado como el ancestro común; una especie de animal totémico. Las representaciones más frecuentes en el arte olmeca son, en efecto, los diversos atributos del jaguar: cejas, encías, garras, manchas, etc., solos o en combinación con elementos humanos. El jaguar quizá fue conceptualizado como el origen; representaba la tierra y el inframundo, como poco después la serpiente sería incorporada a su ideología, identificándola tal vez con el agua que corre. Dos conceptos básicos en su pensamiento que posteriormente serían fusionados para dar lugar a un ser fantástico que reunía los atributos y simbolismos de ambos animales: tierra y agua; fertilidad.
A los olmecas se le atribuye el afianzamiento de la clase sacerdotal, la práctica de la deformación craneana, de la mutilación dentaria, del sacrificio humano y del autosacrificio; atributos ceremoniales, así como adelantos tan decisivos para Mesoamérica como son el calendario ritual, el sistema de numeración vigesimal y de escritura glífica, el principio de los centros ceremoniales con la parición de las construcciones de tierra y de las primeras pirámides como basamentos de los templos.
Aunque los olmecas vivieron en una zona sin rocas, su material favorito fue la piedra, importada de otras regiones. Fueron los primeros grandes canteros mesoamericanos. Los bajorrelieves sobre roca se señalan por diversos rumbos de Mesoamérica, y hacen evidente la penetración de influencias olmecas. Sin embargo, las esculturas olmecas más conocidas son las colosales cabezas de basalto, que rebasan los 2.50 de altura y pesan hasta 14 toneladas. Sus facciones redondeadas; tienen labios gruesos y llevan puesto un casco. Se ha dicho que son retratos de los gobernantes olmecas; de labios gruesos y nariz ancha. También se ha dicho que representan jugadores de pelota decapitados.
La escultura olmeca nos da buena idea del tipo físico olmeca, o más bien, de dos tipos: uno grueso y bajo, de cuello corto, cabeza redonda, con rasgos negroides; el otro, esbelto con rasgos mongoloides, ojos oblicuos, de nariz ligeramente aguileña, labios más finos, y cabeza deformada artificialmente. Este último tipo podría corresponder a representaciones más tardías, de un grupo que llegó y se fusionó con el primero.
Después de varios siglos de desarrollo, la cultura olmeca paulatinamente fue siendo asimilada y transformada por otros grupos que arribaron al área metropolitana. Tal es el caso de La Venta, en donde entre los años 600 y 400 a.C., plasmaron en las esculturas, junto con personajes y rasgos típicamente olmecas, un tipo físicamente diferente, que en poco tiempo se impuso en las representaciones.
A partir de los últimos siglos anteriores a la era cristiana los olmecas fueron perdiendo muchos de sus típicos rasgos, y ocuparon gran parte del sur de Veracruz; algunos salieron rumbo a las tierras bajas centrales mayas. Otros emigraron hasta El Salvador, Guatemala y Chiapas.
(1) Se designa como Mesoamérica a la región centro-sureste de México, y la zona norte de Centroamérica, donde florecieron las más importantes civilizaciones prehispánicas. Desde los olmecas, en lo que hoy es el sur de Veracruz y Tabasco; los mayas en la península de Yucatán, Chiapas, Guatemala, Belice y Honduras; los mixtecos-zapotecas en lo que hoy es el estado de Oaxaca, los toton acas al norte de Veracruz; los toltecas y aztecas en el altiplano, etc. Hoy en día tenemos testimonios de su cultura y su grandeza, a través de las ruinas de ciudades ancestrales que poco a poco nos han ido revelando los secretos mejor guardados. Fuente: Museo Digital Arqueológico del Salvador
Aún en nuestros días se discuten los orígenes de la cultura Olmeca. Sin embargo, se conocen algunos antecedentes de su remoto pasado. En realidad, el término olmeca tan sólo sirve para designar un grupo portador de un particular estilo artístico, pero no una identidad etnolingüística; aunque sus descendientes modernos se encuentran entre los pueblos Mixe-Zoque-Popoluca del sur de México.
El nombre olmeca deriva de las palabras náhuatl olli, goma, y mecatl, estirpe. Indudablemente, los olmecas no se llamaban a sí mismos "el pueblo de la goma", pero el nombre sirve para designar el área metropolitana olmeca: Tabasco septentrional y Veracruz meridional, región mexicana de la goma.
Los ancestros de quienes iban a conformar la cultura olmeca procedían del norte de Suramérica, acaso de Colombia y Ecuador. Aquello primeros grupos pudieron haber penetrado hacia el territorio que ahora se denomina Mesoamérica(1), vía la costa del Pacífico de Guatemala y Chiapas. las ocupaciones indican que fue allá en donde se gestaron algunas características que han hecho posible identificar sus antecedentes. Tales grupos, proto-olmecas, dejaron sus huellas en cerámicas fechadas alrededor de los años 1500 a 1400 a.C.
La influencia olmeca se extendió de forma considerable, su presencia llegaría tan lejos como Centroamérica, Chiapas, Oaxaca, Puebla, Morelos, Guerrero y la Cuenca de México, llegando hasta Costa Rica y Panamá en el extremo sur, y lugares como Teotihuacán, Valle de Bravo y Jalisco en el extremo norte.
La civilización olmeca inició su evolución alrededor del año 1200 a.C., y se establece, a partir de estas fechas y hasta 900 a.C., un patrón cultural mesoamericano. Para el año 400 a.C., la cultura olmeca ya decaía como unidad rectora del área cultural de Mesoamérica. Los logros de esta extraordinaria cultura se conservaron por muchos siglos, algunos de los cuales subsistieron hasta la conquista española que truncó el desarrollo autóctono mesoamericano.
La cultura olmeca hablaba una lengua de la protofamilia zoque-mixe. Además, hubo prestamos lingüísticos a otros idiomas que viven alrededor de esta familia que no sólo son básicos en la cultura mesoamericana, sino que no tienen precedentes afuera del área olmeca. Por ejemplo, del protozoque-mixe recibieron sus vecinos mayenses y nahuas los nombres de varios cultígenos importantes como cacao, frijol y calabaza. Términos rituales y calendáricos también fueron prestados, como incienso, contar o adivinar, nombre de perro como día calendárico, hacha para sacrificio, viejo o brujo, petate símbolo de autoridad, papel, abeja, sandalia y pulque; en fin, más de cincuenta diferentes palabras. Además, el inventario cultural protozoque-mixe es muy parecido a lo que fue el inventario cultural de los olmecas como pueblo sedentario agrícola y alfarero.
Entre las mayores contribuciones de los olmecas están el calendario, el sistema de numeración, la escritura jeroglífica y las observaciones astronómicas. El sistema numérico de puntos y rayas, posteriormente desarrollado por los mayas, se halla en la estela C procedente de Tres Zapotes, Veracruz, datada en 291 a.C.
En el período Preclásico Medio, aparecen los primeros centros ceremoniales olmecas. Situados generalmente en islas o en elevaciones de terreno que se transforman en islas durante la temporada de lluvia.
Símbolos Olmecas
La cultura olmeca se caracterizó desde muy temprano por una fuerte obsesión felina, conectada al parecer con un culto al agua o la lluvia. El jaguar (abundante entonces en la región y peligro constante para sus habitantes): pudo haber sido considerado como el ancestro común; una especie de animal totémico. Las representaciones más frecuentes en el arte olmeca son, en efecto, los diversos atributos del jaguar: cejas, encías, garras, manchas, etc., solos o en combinación con elementos humanos. El jaguar quizá fue conceptualizado como el origen; representaba la tierra y el inframundo, como poco después la serpiente sería incorporada a su ideología, identificándola tal vez con el agua que corre. Dos conceptos básicos en su pensamiento que posteriormente serían fusionados para dar lugar a un ser fantástico que reunía los atributos y simbolismos de ambos animales: tierra y agua; fertilidad.
A los olmecas se le atribuye el afianzamiento de la clase sacerdotal, la práctica de la deformación craneana, de la mutilación dentaria, del sacrificio humano y del autosacrificio; atributos ceremoniales, así como adelantos tan decisivos para Mesoamérica como son el calendario ritual, el sistema de numeración vigesimal y de escritura glífica, el principio de los centros ceremoniales con la parición de las construcciones de tierra y de las primeras pirámides como basamentos de los templos.
Aunque los olmecas vivieron en una zona sin rocas, su material favorito fue la piedra, importada de otras regiones. Fueron los primeros grandes canteros mesoamericanos. Los bajorrelieves sobre roca se señalan por diversos rumbos de Mesoamérica, y hacen evidente la penetración de influencias olmecas. Sin embargo, las esculturas olmecas más conocidas son las colosales cabezas de basalto, que rebasan los 2.50 de altura y pesan hasta 14 toneladas. Sus facciones redondeadas; tienen labios gruesos y llevan puesto un casco. Se ha dicho que son retratos de los gobernantes olmecas; de labios gruesos y nariz ancha. También se ha dicho que representan jugadores de pelota decapitados.
La escultura olmeca nos da buena idea del tipo físico olmeca, o más bien, de dos tipos: uno grueso y bajo, de cuello corto, cabeza redonda, con rasgos negroides; el otro, esbelto con rasgos mongoloides, ojos oblicuos, de nariz ligeramente aguileña, labios más finos, y cabeza deformada artificialmente. Este último tipo podría corresponder a representaciones más tardías, de un grupo que llegó y se fusionó con el primero.
Después de varios siglos de desarrollo, la cultura olmeca paulatinamente fue siendo asimilada y transformada por otros grupos que arribaron al área metropolitana. Tal es el caso de La Venta, en donde entre los años 600 y 400 a.C., plasmaron en las esculturas, junto con personajes y rasgos típicamente olmecas, un tipo físicamente diferente, que en poco tiempo se impuso en las representaciones.
A partir de los últimos siglos anteriores a la era cristiana los olmecas fueron perdiendo muchos de sus típicos rasgos, y ocuparon gran parte del sur de Veracruz; algunos salieron rumbo a las tierras bajas centrales mayas. Otros emigraron hasta El Salvador, Guatemala y Chiapas.
(1) Se designa como Mesoamérica a la región centro-sureste de México, y la zona norte de Centroamérica, donde florecieron las más importantes civilizaciones prehispánicas. Desde los olmecas, en lo que hoy es el sur de Veracruz y Tabasco; los mayas en la península de Yucatán, Chiapas, Guatemala, Belice y Honduras; los mixtecos-zapotecas en lo que hoy es el estado de Oaxaca, los toton acas al norte de Veracruz; los toltecas y aztecas en el altiplano, etc. Hoy en día tenemos testimonios de su cultura y su grandeza, a través de las ruinas de ciudades ancestrales que poco a poco nos han ido revelando los secretos mejor guardados. Fuente: Museo Digital Arqueológico del Salvador
La gran cultura Olmeca fué la primera en formarse en territorio mesoamericano, se ubicó en la región costera del golfo de México, aproximadamente en el 1800 cuando nace la que hoy es considerada como la "Cultura Madre" del México antiguo, cuyos orígenes y aspectos peculiares constituyen hoy en día un enigma. El término náhuatl "olmeca" significa "habitantes de olman" es decir "habitantes del país del hule", aún no se sabe cómo se llamaban ellos mismos. Según los testimonios arqueológicos permite suponer que la cultura olmeca sentó los cimientos de las grandes civilizaciones que se sucedieron en Mesoamérica hasta la época de la conquista, como los zapotecas, los mayas y aztecas.
Durante los últimos siglos de segundo milenio a.C. los fértiles territorios que correspondían a los actuales estados de Veracruz y Tabasco estaban habitados por una densa población que vivía agrupada en numerosos poblados agrícolas. A partir del 1200 a.C. aproximadamente empezaron a verificarse una serie de transformaciones que pueden considerarse el embrión de una auténtica civilización, que duraría unos 800 años
En el centro de muchos poblados se erigieron algunas plataformas en tierra de estructura piramidal, cuya función era la de edificios de templos, lo cual constituye las primeras obras arquitectónicas Mesoamérica. A estos conjuntos de plataformas escalonadas se les ha llamado "centros ceremoniales". Los más importantes centros ceremoniales descubiertos son San Lorenzo, la venta, tres Zapotes y laguna de cerros en México. Se cree que San Lorenzo fue el primero florecer alrededor del 1200 a.C. y sufrió una violenta destrucción a la cual siguió el nacimiento de la venta en Tabasco (800 al 400 a.C.), este último fué el principal centro olmeca, una autentica ciudad que poseía las características que serían comunes en los centros urbanos de las ciudades posteriores. La arquitectura de la Venta consiste en plataformas de distintos tamaños, alineados de norte a sur sobre un eje, que en conjunto conforman espacios públicos; es considerada la más grande e importante del área cultural olmeca. Aquí se erigió la más antigua pirámide mesoamericana de 34 metros de altura, cuya forma cónica ha sido interpretada por algunos estudiosos como la reproducción de un volcán.
No se sabe el número de sitios olmecas que existieron pero si que fueron numerosos y que se asentaron en colinas de baja altura o planicies cerca de ríos y lagos, ya que debido a que sus construcciones fueron básicamente de tierra poco o nada queda, pues solo se erigieron algunas construcciones de piedra ya que al no haber suficientes cantidades de ese material debían de importarlo.
Esta civilización también debió ser la primera en utilizar la escultura pues además de ser expertos talladores de jade, dejaron en estos lugares monumentos monolíticos como altares y estelas decoradas en bajorrelieve y el más sorprendente hallazgo de este periodo: una serie de cabezas colosales de piedra, de varias toneladas de peso, hasta el momento se han descubierto 17 cabezas gigantes de hasta de tres metros de altura aproximadamente.
Los curiosos rasgos somáticos que caracterizaron a estos gigantescos rostros coronados por una especie de casco, con ojos almendrados, labios hinchados replegados hacia abajo y gran nariz achatada, similares a los pueblos negroides, han llevado a plantear muchos interrogantes a los arqueólogos sobre el origen étnico que aún siguen sin respuesta. Se han encontrado también de dimensiones más pequeñas diversos recipientes cerámicos, figurillas de terracota de rostros infantiles llamados "Baby Face", pero sobre todo elegantes joyas y figurillas humanas y zoomorfas de jade tallado, serpentina y obsidiana. Que no sólo se han encontrado en nuestras regiones sino también en Belice Guatemala y Honduras, lo que constituye una vasta expansión cultural y comercial olmeca que iniciará en 900 a.C.
Se cree que durante el segundo milenio a.C. surgió y se afirmó una "élite" gobernante, una casta de dirigentes sacerdotes que, por primera vez en la historia de Mesoamérica se expresaron a través de monumentos duraderos y las prerrogativas políticas y religiosas que asumían. Esto queda evidenciado en los ajuares funerarios: probablemente los gobernantes-sacerdotes querían aparecer a los ojos del pueblo como encarnaciones terrenales de las divinidades y los habitantes debían entregar parte de su cosecha y ofrendas a sus soberanos.
Los olmecas practicaban el culto chamánico, aparece el concepto de "nahualismo", según el cual a través de ritos particulares, el brujo-chamán podría transformarse en animal, en particular en jaguar, mediante el uso de drogas alucinantes-hongos y tabaco- y estos acompañados por sacrificios humanos y auto sacrificios.
Los olmecas adquirieron también conocimientos astronómicos, estudios de planetas y ciclos del calendario, entre otras contribuciones el ritual del juego de pelota, se creé también que la escritura, la más antigua descripción de tres Zapotes, Veracruz, gravada en una estela, refleja una fecha correspondiente al 31 a.C.. El problema del uso de la escritura sigue siendo aún hoy controvertido, algunos atribuyen la invención a los zapotecas y es posible que se adoptara una forma de escritura mediante glifos en la época olmeca tardía. Un ejemplo es la inscripción aún no descifrada que se encuentra en la estatuilla de los Tuxtlas y otro un tanto controvertido en la estela de Mojarra. Se supone que los olmecas hablaban una lengua raíz mixe-zoque.
La economía de los olmecas estaba basada en la agricultura, el principal cultivo fué el maíz, además del frijol, calabaza, cacao, etc. Además que que estos formaban parte de su dieta y se incluían la carne de pescado, tortugas, venados y perros domesticados.
La cultura olmeca se extinguió, superada o sorbida por otros pueblos, como los zapotecas en Oaxaca y la naciente civilización maya.
Durante los últimos siglos de segundo milenio a.C. los fértiles territorios que correspondían a los actuales estados de Veracruz y Tabasco estaban habitados por una densa población que vivía agrupada en numerosos poblados agrícolas. A partir del 1200 a.C. aproximadamente empezaron a verificarse una serie de transformaciones que pueden considerarse el embrión de una auténtica civilización, que duraría unos 800 años
En el centro de muchos poblados se erigieron algunas plataformas en tierra de estructura piramidal, cuya función era la de edificios de templos, lo cual constituye las primeras obras arquitectónicas Mesoamérica. A estos conjuntos de plataformas escalonadas se les ha llamado "centros ceremoniales". Los más importantes centros ceremoniales descubiertos son San Lorenzo, la venta, tres Zapotes y laguna de cerros en México. Se cree que San Lorenzo fue el primero florecer alrededor del 1200 a.C. y sufrió una violenta destrucción a la cual siguió el nacimiento de la venta en Tabasco (800 al 400 a.C.), este último fué el principal centro olmeca, una autentica ciudad que poseía las características que serían comunes en los centros urbanos de las ciudades posteriores. La arquitectura de la Venta consiste en plataformas de distintos tamaños, alineados de norte a sur sobre un eje, que en conjunto conforman espacios públicos; es considerada la más grande e importante del área cultural olmeca. Aquí se erigió la más antigua pirámide mesoamericana de 34 metros de altura, cuya forma cónica ha sido interpretada por algunos estudiosos como la reproducción de un volcán.
No se sabe el número de sitios olmecas que existieron pero si que fueron numerosos y que se asentaron en colinas de baja altura o planicies cerca de ríos y lagos, ya que debido a que sus construcciones fueron básicamente de tierra poco o nada queda, pues solo se erigieron algunas construcciones de piedra ya que al no haber suficientes cantidades de ese material debían de importarlo.
Esta civilización también debió ser la primera en utilizar la escultura pues además de ser expertos talladores de jade, dejaron en estos lugares monumentos monolíticos como altares y estelas decoradas en bajorrelieve y el más sorprendente hallazgo de este periodo: una serie de cabezas colosales de piedra, de varias toneladas de peso, hasta el momento se han descubierto 17 cabezas gigantes de hasta de tres metros de altura aproximadamente.
Los curiosos rasgos somáticos que caracterizaron a estos gigantescos rostros coronados por una especie de casco, con ojos almendrados, labios hinchados replegados hacia abajo y gran nariz achatada, similares a los pueblos negroides, han llevado a plantear muchos interrogantes a los arqueólogos sobre el origen étnico que aún siguen sin respuesta. Se han encontrado también de dimensiones más pequeñas diversos recipientes cerámicos, figurillas de terracota de rostros infantiles llamados "Baby Face", pero sobre todo elegantes joyas y figurillas humanas y zoomorfas de jade tallado, serpentina y obsidiana. Que no sólo se han encontrado en nuestras regiones sino también en Belice Guatemala y Honduras, lo que constituye una vasta expansión cultural y comercial olmeca que iniciará en 900 a.C.
Se cree que durante el segundo milenio a.C. surgió y se afirmó una "élite" gobernante, una casta de dirigentes sacerdotes que, por primera vez en la historia de Mesoamérica se expresaron a través de monumentos duraderos y las prerrogativas políticas y religiosas que asumían. Esto queda evidenciado en los ajuares funerarios: probablemente los gobernantes-sacerdotes querían aparecer a los ojos del pueblo como encarnaciones terrenales de las divinidades y los habitantes debían entregar parte de su cosecha y ofrendas a sus soberanos.
Los olmecas practicaban el culto chamánico, aparece el concepto de "nahualismo", según el cual a través de ritos particulares, el brujo-chamán podría transformarse en animal, en particular en jaguar, mediante el uso de drogas alucinantes-hongos y tabaco- y estos acompañados por sacrificios humanos y auto sacrificios.
Los olmecas adquirieron también conocimientos astronómicos, estudios de planetas y ciclos del calendario, entre otras contribuciones el ritual del juego de pelota, se creé también que la escritura, la más antigua descripción de tres Zapotes, Veracruz, gravada en una estela, refleja una fecha correspondiente al 31 a.C.. El problema del uso de la escritura sigue siendo aún hoy controvertido, algunos atribuyen la invención a los zapotecas y es posible que se adoptara una forma de escritura mediante glifos en la época olmeca tardía. Un ejemplo es la inscripción aún no descifrada que se encuentra en la estatuilla de los Tuxtlas y otro un tanto controvertido en la estela de Mojarra. Se supone que los olmecas hablaban una lengua raíz mixe-zoque.
La economía de los olmecas estaba basada en la agricultura, el principal cultivo fué el maíz, además del frijol, calabaza, cacao, etc. Además que que estos formaban parte de su dieta y se incluían la carne de pescado, tortugas, venados y perros domesticados.
La cultura olmeca se extinguió, superada o sorbida por otros pueblos, como los zapotecas en Oaxaca y la naciente civilización maya.
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